Más allá de la Necesidad de Controlar


Por Lazaris a través de Jach Prusel

Ustedes aman. Absolutamente, lo hacen. Han crecido, han cambiado, han evolucionado. Y aman. Sienten amor hacia sus Amigos Invisibles y su Niño Interior y Adolescente Interior. Sienten amor afuera en su ilusión, en este reino físico. O si, lo hacen.

Pero, verán, también sienten la necesidad de controlar, y ese control les roba la intensidad, la profundidad, la belleza y ciertamente el poder de ese amor. Y a través de las décadas se han vuelto muy condicionados a ese control que es como el zumbido de un ventilador: Solo cuando se detiene se dan cuenta, "Ay Dios." Solo cuando se ha ido el control comienzan a sentir lo que realmente puede ser el amor, el poder que realmente tiene. Y cuando lo hacen, ya no tienen que conformarse solo con las palabras, solo con la poesía con la que tuvieron que conformarse durante tanto tiempo. Experimentan realmente ese amor mucho más profundamente, con mayor riqueza como no lo habían sentido antes. El amor es realmente todo lo que existe. Es verdaderamente todo lo que dice la gente, y oh, es mucho más.

Por supuesto que aman. Pero aún así, el precio del control es renunciar al amor, desterrarlo, renunciar a él en algún grado.

En la realidad de consenso, existen aquellos que viven el control. No tienen idea (y no les importa conocer) sobre su devastación. No les importa conocer el daño que puede hacer, el éxito que puede sabotear, las esperanzas que puede romper, los sueños que puede destruir. No quieren tener nada que ver con la forma como alimenta y fomenta mucha de la negación y la resistencia que tienen. No quieren saber que tanto es una respuesta consistente al miedo y a la crisis en un mundo en donde se supone que no deben tener ese tipo de miedos. Si le tienen miedo a las arañas o las serpientes, esta bien. Pero se les exige superarlo, resolverlo, cuando tiene que ver con cualquier cosa más significativa o más real. El suyo es un mundo en donde crisis es una palabra sucia. El suyo es un mundo en donde si viven una crisis, deben cuando menos tener la decencia de mantenerla en secreto y superarla tan pronto como puedan, para que otros no tengan que sentirse decepcionados por lo humillante que es que ustedes hayan tenido una crisis. Y por lo tanto está el control.

Existen aquellos que afrontan la vida pensando que su único propósito es obtener más cosas, más parafernalia. Existen aquellos que están tan atrapados en ese principio masculino dominante, que son muy devotos y dedicados a la lógica, la razón y las restricciones del consenso. Y el precio que pagan es la despreciable negación del amor.

Han crecido, han cambiado. No es tan severo en ustedes. Pero aún así, han negado el amor que podrían haber tenido. Han rechazado un nivel y una intensidad más profundos del amor aunque lo deseen. El precio de la necesidad de controlar, con sus patrones y comportamientos, es el amor. Subsecuentemente, el precio es su energía femenina y su acceso y familiaridad con su Alma y su Espíritu. Este interrumpe, tuerce y distorsiona la comunicación desde su Ser Superior, sus Consejeros, y de cualquier número de Amigos Invisibles. E interrumpe el flujo de lo que de otra forma podría ser su Magia: De su Magia Superior de elección, en donde las técnicas parecen no ser visibles en absoluto, y su Magia Inferior, con sus muchas técnicas, son paralizadas por esa incesante y siempre presente necesidad de control. Pero si, ustedes aman. Pero podrían sentirlo mucho más. Podrían recibirlo mucho más.

Miren, el control, sin importar sus orígenes, proviene del miedo. Las personas que controlan, o que se controlan, tienen miedo. Y todo proviene del miedo alrededor del amor, miedo sobre el amor, miedo asociado con, apegado a, conectado con el amor. Todo se reduce a eso.

Para algunos de ustedes pudo haber comenzado hace muchas vidas. Pudo haber sido en alguna de sus encarnaciones significativas, o en alguna que por otro lado pueda parecer insignificante, en donde algo sucedió que fue tan amenazador, tan terrorífico, tan completamente debilitante, que creó un nivel de miedo que era demasiado intenso para manejarlo, tan intenso que se quedó en el Inconsciente. Para algunos proviene de otra vida, o una coyuntura de varias vidas impactadas, todas vertiendo en una tremenda necesidad de control, una necesidad de controlar tremenda, convincente, inmortal. Empujada dentro del Inconsciente entonces, ahora emerge en esta vida, cuando son capaces de manejarla. No es para castigarlos. Viene ahora cuando pueden manejarla, cuando pueden hacer algo al respecto. Ustedes planearon que ESTA sería la vida en la que lo resolverían, y por eso emerge ahora.

Para otros o para ustedes, la fuente de su control puede ser puramente de esta vida: un miedo alrededor del amor que fue tan intenso, tan inmenso que los lanzó a un lugar de control. Puede que sean celosos, envidiosos, llenos de ira, y por lo tanto estén buscando vindicación, buscando venganza, buscando poder a cualquier precio. Es valioso saber, es valioso conocer la fuente. Es valioso comprender y tal vez sanarlo y liberarlo desde el origen, para que la curación pueda fluir e inundar a cada generación y a cada vida, a su ser si es que comenzó allí.

Pero todo se reduce a un miedo alrededor del amor. El miedo y los miedos de obtener amor, el miedo o miedos de mantenerlo una vez que lo obtienen, y el miedo o miedos de ser incapaces de responder, incapaces de ser responsables por ese amor. Todo se reduce a ese centro: la negación del miedo para proteger el amor. Algunas veces lo protegen porque sienten que no están listos, o que no son lo suficientemente buenos aún. O piensan que no merecen todavía el amor, pero algún día lo merecerán, así que lo cortan. Lo hacen a un lado y lo ocultan y lo sellan herméticamente en miedo. Porque uno de estos días van a ser lo suficientemente buenos, van a tener derecho y entonces van a romper esa coraza y van a tener ese amor. Pero todavía no. ¿Cuántos de ustedes se han jalado los pelos ante una pareja potencial que les ha dicho, "No estoy listo para un compromiso... No estoy listo para este nivel de intimidad... No estoy listo... está sucediendo demasiado rápido..."?

El control es un miedo alrededor de los aspectos del amor. Entre más intenso sea su control, más asustados están. Entre mas asustados estén, en más arenas de su vida sentirán la necesidad de usar su control. Aquellos que son "fanáticos del control" están aterrados, absolutamente aterrados de la vida. Y sus niveles de control varían. Algunas personas lo sienten tan intensamente que tienen que controlar a los extraños. Pero la mayoría de ustedes no siente esa necesidad, porque con los extraños no está involucrado el amor, entonces no están asustados. Tiene diferentes arenas en su vida. Algunos de ustedes tienen arenas de trabajo, y tienen arenas de juego. Tienen arenas de su crecimiento espiritual, ciertamente. Tienen arenas de su cuerpo. Algunos de ustedes sienten una inmensa necesidad de controlar su cuerpo, temerosos, muy temerosos de que no es lo suficientemente bueno para ser amado como es.

Se darán cuenta que su necesidad de control fluctúa. Puede incluso ser ligeramente diferente en una arena que en otra, pero fluctúa. Por lo tanto, es muy posible que una persona no sea controladora en el trabajo, por ejemplo, aunque ese trabajo pague las cuentas y le proporcione el techo. Porque cuando no está involucrado el miedo al amor, entonces la necesidad de control disminuye. Cuando tiene que ver con relaciones amorosas, esta misma persona tranquila y no controladora puede de pronto convertirse en un tirano. Entonces el sentimiento es, "Aquí es donde no puedo nunca obtener amor, o en donde podría perder el amor, o en donde no puedo responder al amor." Hay miedo alrededor del amor. Entonces hay control.

Si por casualidad su trabajo cambiara de pronto de naturaleza, si realmente amaran ese trabajo, ese lugar, a esas personas, de repente la necesidad de control se incrementaría. La intensidad del control está determinada directamente por el nivel de intensidad del amor que está allí.

Entonces pueden observarlo y decir, "Oye, quieres decir.... ¿yo controlando? Mírame en el trabajo. Yo solo..." Si, pero ¿qué tal en casa? ¿Qué pasa contigo cuando hay amor involucrado? ¿Qué pasa contigo cuando importa el amor? ¿Qué pasa contigo con tu Ser Superior? "Oh, yo nunca pensé controlar." Oh, tal vez no en el sentido tiránico de su realidad física, pero tal vez en formas que de otra forma no sospecharían.

El control fluctúa. Fluctúa y cambia dependiendo del miedo al amor, dependiendo del miedo y del amor. Esa es siempre la clave. Si controlan, están aterrorizados de no obtener amor, o aterrorizados de perder el amor, o aterrorizados de no ser capaces de responder a él. Y la intensidad de ese terror incrementa su necesidad, y los comportamientos y patrones, del control.

Muchos de ustedes se dan cuenta que cuando piensan en una relación que no tienen, ya sea íntimamente física o íntima en otra naturaleza, tienen cierto entendimiento. Por ejemplo, saben que las relaciones amorosas son para dar y no estar preocupados por recibir. Saben que son para comprender a la otra persona, sin estar necesariamente preocupados por ser comprendidos por el otro. Lo tienen muy claro. Y de hecho, para otros que tienen relaciones amorosas y están teniendo dificultades, pueden ser una maravillosa fuente de inspiración y ayuda.

Entonces conocen a alguien, alguien con quien mantienen intimidad física o de otro tipo y de pronto el Dr. Jekyll se convirte en el Sr. Hyde. De repente: "Tengo que mantenerla. Tengo que conservarla." Ahora usan todas estas habilidades (en las que eran tan adeptos para ayudar a los demás) para acorralar a esa persona, para que acate las normas, para que se queden con ustedes. "No puedes arreglártelas sin mi. No puedes sobrevivir sin mi." De pronto...

Hay una persona con la que hablamos. El es un hombre muy importante en su carrera, y hay muchas personas que le pagan muchos, muchos dólares por su consejo y sus conexiones. Pero cada vez que conoce a una mujer, para la segunda cita, ya decidió que se va a casar con ella, que será la madre de sus hijos, y les dice eso. Y después se pregunta por qué se alejan. De alguna forma, ella no quiere una vida planeada en la segunda cita, sin importar qué tan atraída se haya sentido hacia él. Y el no puede darse cuenta. No puede darse cuenta de lo que está pasando. Control. De repente... ¿lo ven?

Incluso en una relación amorosa en donde ambos están realmente evolucionando espiritualmente, una relación hermosa y amorosa, de pronto un día se despiertan y se dan cuenta que aman tanto a esta persona, más de lo que podían haber soñado. Y de repente quieren controlarla. "¿Qué está mal conmigo? ¡Yo se más que esto!" Lo que ha sucedido es que el amor ha alcanzado el nivel del miedo.

Ahora, eso no lo justifica, eso no quiere decir, "Oh bueno, está bien, sigamos". Es simplemente para explicar lo que sucede. Porque cuando el amor se incrementa al nivel del miedo, el control, que yacía durmiente hasta entonces en esa arena, emerge. Es elusivo, siempre cambiante. Es por eso que solo cambiar los comportamientos no funciona. Incluso si detuvieran todos ellos, rechinaran sus dientes, se enroscaran, ejercieran control sobre sí mismos, igual que el camaleón, surgirían otras formas.

Ahora, así como todo el control se reduce al miedo alrededor del amor, así su meta, entre otras cosas, es estar a salvo con el amor. Eso es lo que están tratando de lograr: seguridad alrededor del amor. Están motivados por miedo, y quieren negar ese miedo, no quieren enfrentar ese miedo, no quieren adueñarse de él u observarlo o experimentarlo, para proteger este amor que tienen tanto miedo de no obtener, o que tienen tanto miedo de no mantener, o tienen tanto miedo de no responder a él incluso si por casualidad, por alguna chiripa, por alguna cosa rara, lo obtuvieran y pudieran mantenerlo durante un tiempo. Eso es lo que los está motivando, este miedo increíble. Lo que están tratando de lograr con el control es estar a salvo.

Ahora, algunos de ustedes puede que deseen ser mejores que otras personas, ser superiores a otros, tener ese impacto, ese impacto barato de poder sobre otras personas. Seguro, pero si eso fuera todo lo que obtuvieran, no lo mantendrían. Tiene que ver con seguridad. Esa es la prioridad superior, porque la razón por la que quieren sentirse mejores que otros es para estar a salvo. La razón por la que quieren que otros se retuerzan es para estar a salvo.

Pero esta no es una forma sana de estar a salvo. Por favor no malinterpreten esto y decidan que debido a que tienen miedo alrededor del amor, por lo tanto tienen derecho a controlar. "Lazaris lo dijo. Está bien. Tu me hiciste sentir temor, por lo tanto, me hiciste controlar." ¡NO! ¡NO! Nadie te hace controlar. Nadie te fuerza. "Me asustaste y por lo tanto recaí en el control." Esa fue su elección. Ellos no te forzaron a hacerlo. "Solo estoy intentando estar a salvo". Eso no significa que está BIEN controlar. "Oh bueno, sigue adelante. Continúa, contrólame. Cuando menos no estás tratando de ser maniático. Solo sigue apuñalándome el corazón. Esta bien. Si eso te hace sentir a salvo, síguele." ¡No! te desangrarás hasta morir, y entonces tendrán que ir a apuñalar a alguien más, porque ya no hay diversión contigo.

NO estamos diciendo que debido a que la motivación es miedo alrededor del amor, ¿no es hermoso el control? NO estamos diciendo que debido a que lo que realmente están tratando de encontrar es seguridad en el amor, el control es simpático. No, eso no lo hace correcto. Y no significa que ustedes, que son los que reciben ese control, necesiten soportarlo.

Una respuesta apropiada podría ser: "Puedo comprender que tienes miedo de tener, perder o responder al amor, pero la forma como lo estás manejando no funciona para mi. Así que o cambias, o me voy. Comprendo que cuando tratas de controlarme solo estás tratando de estar a salvo. Pero tu seguridad es letal. No voy a jugar. Entiendo lo que es. No pienso que eres ningún demonio. No pienso que eres un espíritu maligno. Pienso que eres una persona con miedo que quiere estar a salvo, pero los medios que utilizas para lograrlo son destructivos para mi y yo no puedo, por el respeto que me tengo, jugar en esta arena contigo."

Pero comprendan que aún así, están motivados por el miedo sobre el amor y que la meta es estar a salvo respecto al amor. Eso es lo que persiguen. Control motivado por miedo y amor, y es un intento para establecer seguridad alrededor del amor. También es irónico que ante el amor, las personas que controlan se enojan. Se enojan ante el amor. Dependiendo de la intensidad del control, se enojan. Obviamente, aquellos que controlan masivamente se enojan en formas increíbles. Aquellos que controlan sin tanto poder e intensidad, se enojan menos, si. Pero siempre se enojan ante el amor. A pesar de lo mucho que lo desean, de lo mucho que temen no poder obtenerlo, de lo mucho que temen no poder mantenerlo, de lo mucho que temen que incluso si lo tuvieran, no podrían responder a el, a pesar de lo mucho que lo desean, cuando finalmente lo tienen enfrente, se enojan. Generalmente salen corriendo para el otro lado, porque el amor les recuerda su miedo, les recuerda lo que no pueden tener, o lo que no tienen y lo que no serían capaces de mantener incluso si lo obtuvieran. Les recuerda...

Es como estar a dieta y que alguien les ponga un pastel de chocolate enfrente. Los hace enojar porque les recuerda lo que no pueden tener. El amor les recuerda su temor más grande: nunca obtener amor. También hace que se vuelva más intensa la necesidad de control. "Tengo que, tengo que, tengo que, para tener ese amor, para estar a salvo, para ganar siempre, para poder tener un sentido de valoración, significado, algún poder para poder negar mis miedos, para poder..."

No solo les recuerda lo que no pueden tener, sino que debido a que el control se intensifica donde hay amor, los hace enojar. Ya hay muy pocos de ustedes que disfrutan el control. Les da un poco de gusto aquí y allí, pero saben que no deberían hacerlo. Tratan de mantenerlo escondido, y en donde hay amor, no se puede ocultar. Y eso los hace enojar.

También recibir los hace enojar. Algunas veces, cuando decimos, "Ahora, queremos que hagan esta meditación, y en la meditación, los vamos a llenar con esto y a cambiar esto y a resolver esto." ¡No! ¡No! los hace enojar.

Hay alguien con quien hablamos que finalmente dijo, "Sabes Lazaris, cada vez que dices que estás esperando al borde de mi realidad amándome, me pongo tan furioso que no puedo soportarlo. Me hace enojar. Voy bien con la meditación, avanzando maravillosamente, y entonces tienes que decir que me amarás por siempre. ¡No digas eso! Me hace enojar que lo digas.

Ante el amor, se enojan. Se enojan cuando controlan. ¿Por qué no dejan que funcione esta técnica o la otra para ustedes? Porque es muy parecida al amor. ¿Por qué no permiten que funcione la magia con consistencia? Porque es muy similar al amor. Si, puede tener esas otras ramificaciones también, pero mucho de esto gira alrededor del control. "No quiero perder el control. Necesito controlar, ¿no lo ven?".

También irónicamente, el amor los hace salir corriendo porque el amor es una amenaza para el control. Verán, cuando sienten amor, ponen en riesgo el control. Rompe el juego. Cuando están sintiendo amor, rompe los patrones, rompe el comportamiento. Simplemente no pueden hacerlo. "Si, si puedo". No, no pueden.

El control no es amor. Aunque eso es lo que están tratando de proteger, aunque eso es lo que quieren hacer, no es un acto de amor. Y mientras lo están haciendo, no están amando. Porque cuando están sintiendo el amor, no pueden controlar. La necesidad puede todavía existir, comprendan, pero no pueden hacerlo. No pueden hacerlo.

Si tienen una pelea con alguien a quien aman, pueden reconocer: "Estoy controlando ahora, estoy tratando de controlarlo. Temeroso de este amor, temeroso acerca de este amor, estoy tratando de protegerlo, estoy tratando de sentirme a salvo bajo mis términos. Y estoy diciendo que eres igual a tu madre, o igual a tu padre, o igual a mi ex, para tratar de meterte en línea otra vez, para ponerte en donde quiero. Y eso no es amoroso." Pero si estuvieran amando genuinamente, el control se desvanece. El comportamiento, el patrón de control se desvanece. Si no lo hace, entonces no sintieron el amor. "¡Lo sentí, también!" No, no lo sentiste.

Miren, la auto-lástima no puede coexistir cuando sienten amor. El amor y la auto-lástima son antítesis entre si. No pueden sentir lástima por ustedes y sentir amor al mismo tiempo. Ahora, pueden sentir lástima por ustedes y detenerse, y sentir amor, y detenerse y sentir auto-lástima. Pueden ir de una a la otra, seguro. Son capaces de hacer muchas cosas. Son muy hábiles. Pero verán, cuando están en lástima, no pueden sentir el amor. Cuando sienten el amor, no pueden sentir pena por ustedes, aunque apaguen el amor por un momento. "Oh, pobre de mi." Y lo vuelven a encender. "Oh, pobre de mi". Y no pueden sentirse como un mártir, no pueden ser un mártir, cuando sienten el amor. No pueden sentir culpa. De hecho, ninguno de estos anestésicos funciona cuando sienten amor.

Entonces cuando el amor está presente, no solo no pueden controlar, sino que el amor rompe el patrón. Derrumba el comportamiento y elimina el "grupo de apoyo" de los anestésicos.

Cuando enfrentan lo feo que es su control, "Voy a tener que enfrentarlo, estoy controlando, y que feo es", pueden sentir lástima por ustedes, pueden juzgarse, pueden estancarse, pueden dirigirse a la represión, o sentirse tan culpables que nunca enfrenten realmente lo feo que es el control. ¿Lo ven? Pero ante el amor, "el equipo de apoyo" se va.

El amor también hace por la necesidad de control, lo que hace con el patrón de control. Cuando sienten amor, y realmente lo dejan entrar, están fuera de control. No "fuera de control", que es como lo escuchan los oídos controladores. "Ves, ¡lo sabía! Fuera de control!" No: Están fuera del espacio del control, fuera del lugar de controlar. No fuera de control, que es en sí una forma de control.

Es un juego de palabras interesante e importante. El amor los hace perder el control, no los deja ser una persona controladora, incapaces de continuar los patrones, incapaces de continuar los comportamientos, incapaces de apoyar y justificar dichos patrones y comportamientos con los anestésicos que usualmente usan.

El amor puede sanar la necesidad. El amor puede sanar la necesidad. Y entonces estarán fuera, entonces estarán fuera de control, libres del control. Pero el control mismo lo escucha como "fuera de control" en el sentido de estar en un estado de caos, de caída libre, en un estado inseguro en donde siempre pierden, en donde no tienen significado, en donde serán tragados por sus miedos, en donde estarán vacíos, devastados y e impotentes.

El amor y el control están hechos de la misma cosa. Son hilos de la misma luz, no una luz que puedan ver, sino luz. El amor y el control son hilos de la misma luz. Van a hilar control, o van a hilar amor. No pueden hilar ambos. Es así como el amor puede liberarlos del control. Puede sacarlos de la prisión. Y es por eso que el control denuncia al amor y trata de aprisionarlo, de idealizarlo, de ponerlo en un pedestal, convertirlo en piedra, denunciarlo y aprisionarlo. El amor y el control están hechos de lo mismo.

Es el amor el que puede, y de hecho los liberará de la necesidad de control. Y cuando se libere la necesidad, es solo cuestión de tiempo, generalmente muy poco tiempo, antes de que se caigan los patrones, antes de que terminen los comportamientos.

La pregunta es: ¿Se van a refugiar en el control, o van a sumergirse de cabeza en el amor? ¿Qué haría un Tonto? ¿Un Tonto Espiritual? Un Tonto espiritual se sumergiría de cabeza en el amor.

Sean un Tonto Espiritual. Sumérjanse de cabeza en el amor.

Enciendan su luz, porque aunque no sepan a donde van, estará más iluminado cuando lleguen allí.

Con amor y paz...
Lazaris

Página web de Lazaris: http://www.lazaris.com

 

traduccion por: Claudia Cuesta